Arqueología preventiva
Salvar los archivos del suelo
Todos los años, en Francia, 700 km2 quedan afectados por proyectos de ordenación del territorio (canteras, carreteras y ferrocarriles, edificios públicos y privados), causando la destrucción de los vestigios que el subsuelo encierra. La arqueología preventiva, al estudiar alrededor del 20% de las superficies afectadas (15000 hectáreas en el 2005), permite "salvaguardar a través del estudio” los archivos del suelo.
Así, desde aproximadamente treinta años, miles de sitios, tanto en el medio urbano como en el rural, han sido objeto de excavaciones, estudio y comparaciones. La suma de las informaciones que han resultado de estas excavaciones enriqueció enormemente el conocimiento del pasado. Denominada hasta el 2001 arqueología "de salvamento” por falta de reconocimiento legal, esta actividad arqueológica fue definida, a partir de esta fecha, como "preventiva”. En efecto, la ley del 17 de enero del 2001 sobre la arqueología preventiva dispone la intervención de los arqueólogos antes de iniciar una obra de infraestructura, con la finalidad de efectuar un "diagnóstico” y, si fuera necesario, una excavación. La ordenación territorial ya no se hace a expensas de los vestigios del pasado sino que, al contrario, permite su estudio en profundidad.
Nuevos conocimientos
Gracias a la extensión de las zonas estudiadas y a la importancia de los conjuntos arqueológicos sacados a la luz, nuevos corpus se han vuelto accesibles. Un nuevo enfoque del Paleolítico, del Neolítico o de las edades de los Metales es hoy posible, al mismo tiempo que muchos datos –con frecuencia complementarios a los archivos escritos– se han vuelto disponibles, específicamente sobre la romanización de la Galia o sobre el alto Medio Evo.
Un enfoque global de las sociedades y de los territorios
La arqueología preventiva no busca obras maestras ni monumentos excepcionales, su objetivo es conocer el territorio y las sociedades del pasado a través de las innumerables informaciones conservadas en el suelo, a partir de las primeras huellas de presencia humana en el Paleolítico, hace por lo menos 500.000 años a. C., hasta hoy en día.
Este enfoque global se fundamenta sobre un estudio de las técnicas, de los modos de vida, de las relaciones sociales y políticas y del poblamiento. También permite comprender la evolución del clima, las metamorfosis del paisaje y las trasformaciones de la vegetación.
Una disciplina ciudadana
En el territorio europeo, hay vestigios por todas partes.
Así, sobre un trazado de TGV, se encuentra un promedio de un sitio por cada km. Estrechamente conectada a la ordenación del territorio, la arqueología preventiva concierne a cada planificador, a cada representante, a cada ciudadano.
Permite enlazar lo particular a lo general, la historia local a la historia general, en una puesta en perspectiva que responde a las preguntas fundamentales del hombre sobre sus orígenes, su historia, sus valores.
Puede esclarecer la gestión del espacio, la evolución del urbanismo y del medio ambiente, la cuestión de las diferencias étnicas, culturales y religiosas.
A través del estudio de los archivos del suelo la arqueología preventiva permite un desarrollo económico razonado, que evita la destrucción ciega de las huellas del pasado y de los yacimientos de conocimientos que éstas contienen.
Salvar los archivos del suelo
Todos los años, en Francia, 700 km2 quedan afectados por proyectos de ordenación del territorio (canteras, carreteras y ferrocarriles, edificios públicos y privados), causando la destrucción de los vestigios que el subsuelo encierra. La arqueología preventiva, al estudiar alrededor del 20% de las superficies afectadas (15000 hectáreas en el 2005), permite "salvaguardar a través del estudio” los archivos del suelo.
Así, desde aproximadamente treinta años, miles de sitios, tanto en el medio urbano como en el rural, han sido objeto de excavaciones, estudio y comparaciones. La suma de las informaciones que han resultado de estas excavaciones enriqueció enormemente el conocimiento del pasado. Denominada hasta el 2001 arqueología "de salvamento” por falta de reconocimiento legal, esta actividad arqueológica fue definida, a partir de esta fecha, como "preventiva”. En efecto, la ley del 17 de enero del 2001 sobre la arqueología preventiva dispone la intervención de los arqueólogos antes de iniciar una obra de infraestructura, con la finalidad de efectuar un "diagnóstico” y, si fuera necesario, una excavación. La ordenación territorial ya no se hace a expensas de los vestigios del pasado sino que, al contrario, permite su estudio en profundidad.
Nuevos conocimientos
Gracias a la extensión de las zonas estudiadas y a la importancia de los conjuntos arqueológicos sacados a la luz, nuevos corpus se han vuelto accesibles. Un nuevo enfoque del Paleolítico, del Neolítico o de las edades de los Metales es hoy posible, al mismo tiempo que muchos datos –con frecuencia complementarios a los archivos escritos– se han vuelto disponibles, específicamente sobre la romanización de la Galia o sobre el alto Medio Evo.
Un enfoque global de las sociedades y de los territorios
La arqueología preventiva no busca obras maestras ni monumentos excepcionales, su objetivo es conocer el territorio y las sociedades del pasado a través de las innumerables informaciones conservadas en el suelo, a partir de las primeras huellas de presencia humana en el Paleolítico, hace por lo menos 500.000 años a. C., hasta hoy en día.
Este enfoque global se fundamenta sobre un estudio de las técnicas, de los modos de vida, de las relaciones sociales y políticas y del poblamiento. También permite comprender la evolución del clima, las metamorfosis del paisaje y las trasformaciones de la vegetación.
Una disciplina ciudadana
En el territorio europeo, hay vestigios por todas partes.
Así, sobre un trazado de TGV, se encuentra un promedio de un sitio por cada km. Estrechamente conectada a la ordenación del territorio, la arqueología preventiva concierne a cada planificador, a cada representante, a cada ciudadano.
Permite enlazar lo particular a lo general, la historia local a la historia general, en una puesta en perspectiva que responde a las preguntas fundamentales del hombre sobre sus orígenes, su historia, sus valores.
Puede esclarecer la gestión del espacio, la evolución del urbanismo y del medio ambiente, la cuestión de las diferencias étnicas, culturales y religiosas.
A través del estudio de los archivos del suelo la arqueología preventiva permite un desarrollo económico razonado, que evita la destrucción ciega de las huellas del pasado y de los yacimientos de conocimientos que éstas contienen.
