Los tres talleres que se est·n excavando, ilustran las tÈcnicas medievales de producciÛn de cueros a partir de pieles no curtidas que se compraban en las carnicerÌas. Imponentes estanques rectangulares de 2 o 2,5 m3, excavados en el suelo y consolidados con paredes en mimbre entrecruzado, se encuentran reunidos en series. A veces, los mismos est·n asociados a unas cubas cilÌndricas destinadas a almacenar la ceniza y la corteza. Los estanques m·s grandes est·n destinados a las pieles no curtidas, que quedan asÌ sumergidas en una mezcla alcalina de agua y ceniza, hasta quedar completamente depiladas. DespuÈs de una limpieza en agua limpia en el canal, las pieles se sumergen en estanques m·s pequeÒos, que contienen una fuerte concentraciÛn de corteza de roble triturada, con la finalidad de reforzar el cuero. A contacto con el tanino del roble, las partes en mimbre se han conservado muy bien. A pesar de los conocimientos del proceso tÈcnico, que debemos a la Enciclopedia de Diderot y d’Alembert, la eventual especializaciÛn de los talleres de Troyes y el origen de los cueros quedan a·n desconocidos.
La excavaciÛn de la fosa proporciona muchas informaciones: no muy profundo, ancho de 2 metros, este exutorio ha transportado una cantidad impresionante de recortes de cueros mezclados a muchas piezas usadas (zapatos, cinturones, guantes). TambiÈn se han encontrado, en las cercanÌas de los talleres de curtidurÌa unas veinte osamentas de Èquidos, por la mayor parte burros, abandonados. Este hecho hace surgir numerosas preguntas, sobre todo la del tratamiento de estos animales, la consumiciÛn de cuya carne la Iglesia habÌa prohibido en la Edad Media.